6 de abril de 2011

EL CUENTO DE "RULO Y LAS MIL CANCIONES"

Un sensacional juego de palabras con raíz en los títulos y frases de canciones de Rulo inundan esta preciada entrada en forma de historia que nos trae Roberto Cano Segovia.
Tan sólo haré un inciso y es decirle a Rober que como título me puso "Paranoia Contrabandista" y no he podido menospreciar de esa manera este fantástico texto, pues más que una paranoia es un trabajo muy intenso, con una elevada concentración y un cariño por Rulo tan grande, que estoy segura, que cuando lo lea te lanzará un guiño abstracto dándote las gracias. Espero que te guste ( y me permitas) cambiarle el título por éste. Un beso muy grande y gracias por todo.
P.D.: Conseguiste hacerme reir y sobre todo sentirme orgullosa de tener tanta calidad en este humilde blog.

Un niño, una ciudad fría y deprimida, un barrio gris, un día de reyes, un 6 de Enero bajo la blanca nieve, la ilusión de ese día ya perdida años atrás, los nervios de saber que al levantarte tendrás un regalo. Con los ojos aún sin despegarse de sus legañas y con la mano cerrada frotándolos. Un bulto grande envuelto en papel de colores, y un nombre pegado a ese papel, Raúl.

Como en años anteriores, la vuelta a la infancia más profunda hace que ese adolescente rompa el papel con más ansia que sigilo (por entonces el reciclaje, ¿existía?) y los ojos que apenas podían abrirse cuando llegó a la zona de los regalos, se pusieron como platos al contemplar una guitarra, que le emocionó  y que sin llegar a tocar con sus manos, depositó de manera fragilísima para abrazar a sus padres, y con la voz quebrada agradecerles mil veces ese regalo.

Los padres también llegaron a emocionarse con la escena, pero lo que no podían imaginarse es que le hubiesen regalado mucho más que una guitarra. Le habían regalado sensibilidad, expresividad, talento, ilusión, dulzura.
Con la guitarra en sus manos se marchó a su habitación y aunque era temprano para levantarse un día festivo, no pudo conciliar de nuevo el sueño y comenzó a aporrear en ese mismo momento la guitarra recién estrenada, afinada anteriormente por su padre.

Y en cuánto el día abrió un poco se vistió de cualquier manera, es más, ni se te enteró que el vaquero se lo había puesto encima del pijama, se calzó sus viejas zapatillas y salió zumbando por la puerta, no podía aguantar más tiempo sin contar a sus colegas, los maravillosos sonidos que desprendía su regalo simplemente con acariciar unas cuerdas que tenía. De vuelta a casa para comer a la hora convenida, tuvo la primera pelea con su madre, ya que mientras su plato en la mesa comenzaba a enfriarse y ante la insistencia de la señora por que Raúl se sentara con la familia, este parecía no escuchar más que las notas que sus dedos producían.

Como no podía ser de otra manera, su primera canción fue “Stand by me” pero muy pocos días después ya comprendió que él quería componer sus propias canciones, que algún día llegaría a subirse a un escenario, quizá no pensaba en llegar muy lejos, pero sí llegar a tocar ante sus vecinos en Reinosa, y en localidades de la comarca.
Pero no se veía haciéndolo solo, así que buscó a unos amigos, de los de siempre, de los que le importan de verdad,  los que comparten sus días. Y los engañó y jugó a tocar versiones de los grupos de Rock que tanto escuchaba en la soledad de su cuarto, un cuarto pequeño pero cuajado de póster en los que se mezclaban grupos tan emblemáticos como AC/DC o Iron Maiden, con grupos no menos carismáticos como Leño, Los suaves, Barricada. Junto a los recién estrenados cd´s que almacenaba su estantería se encontraban viejos vinilos que había cogido de su padre, solía sonar bastante el Sgt. Pepper´s de The Beatles. Y como curiosidad podíamos encontrar un vinilo de un grupo desconocido para el resto de España, pero que en Asturias y Cantabria eran bastantes conocidos, Los Berrones.
Con sus colegas comenzó a buscarse la vida, por garitos en los que no podrían entrar a ver una actuación por su menoría de edad, y sin embargo tocaban en ellos.
Comenzó a dibujar sonetos sobre un cuaderno (a este muchacho no hay quién le entienda, pensaría con el tiempo su profesor de literatura) y le entró el gusanillo de mostrar a los demás sus composiciones, no quería que tan sólo el viento escuchara sus lamentos. Todo marchaba “tan deprisa” que sus sueños solo tenían futuro, sin embargo no dejaba de volver la mirada hacia años atrás, mirando a su gente, a su pueblo noble, y recordaba constantemente la “primavera del 87”
Solamente tenía claro, que siempre y en todo momento había que estar al pie del cañón, que aunque pareciese despistado, no tenía en su cabecita loca, otra cosa más que el llevar a las personas las emociones y sentimientos que éstas no sabían expresar con palabras, y que él las hacía como si no le costasen ningún trabajo.

El estar al frente de una banda, aunque sea en sus comienzos, te da un cierto éxito entre las chicas, y éste te lleva a tener ciertos escarceos que luego acaban en nada, pero que te hacen en la soledad de la noche componer alguna canción y aclarar o bien adquirir nuevas dudas, ni contigo ni sin ti, solía repetirse una vez tras otra.

Pero en aquella época de lo que no había duda era que Rulo también buscaba con los miembros de su banda amistad y complicidad y tras cada concierto hubo alguna que otra maldita noche, en la que perdió la verticalidad, algún que otro pedazo de morón, para los domingos  jurarse que cambiaría de vida. Pero solo lo pensaba porque cuando las estrellas asomaban se le oía contestar al teléfono con un “buenas noches, amigo” y responder afirmativamente a una invitación pa´volar.
“Despacito” se dejaba llevar hasta el bar del Chino, que  se encontraba a cinco minutos de casa, él siempre iba tranqui por su camino, y repartiendo buen rollito aunque fuese a deshora.
También encontró momentos en los que le gustaba pasear solo, pensando en este mundo enfermo, en los vientos del sur que llegaban a su norte natal, y en esos paseos solía pararse a escuchar a Miguel, el loco del parque que un día se mudó a la calle Juan XXIII, y que solo tenía una canción, ¿sería mi canción?
Solía volver a casa de mal humor, pensando que la vida no era justa, que tanto idiota, no tenían derecho a vivir sueños de papel, sin currárselo desde abajo, mientras hubiese gente que tenía que taparse con cartones para no morir congelados.
Y volvía a casa tras dejar “Villa Miseria”, y mientras cenaba veía las noticias, la lacra de esos “hombres” liándose a golpes con sus esposas, como si de un saco de boxeo se tratase, y apagaba el televisor que de tanto dolor no paraba de llorar, y se encaminaba a su habitación sin quitarse de la cabeza la imagen de la última mujer fallecida a manos de su marido. Y mientras sacaba algún acorde de su vieja guitarra, oía gritos a través del tabique contiguo a su vivienda, gritos que profería la bonachona vecina que no había recibido de su pareja, más que muestras de desprecio y violencia, nunca una muesca de amor.

Pero esa noche cambió la cosa, el último grito que escuchó nuestro amigo fue “hasta nunca”, tras esto salió corriendo al descansillo del portal, donde encontró a la señora con una pequeña maleta, sin saber donde ir, a la que invitó a su casa, aunque la diferencia de edad era considerable, encontraron conversación, habitación, y Rulo no pudo contener mil lágrimas, lo hizo  mientras la mujer se desahogaba y le explicaba que siempre había estado jugando a no ganar, siempre naufragando,  pero no pudo aguantar cuando ella le dijo “abrázame”.

Esa noche la pasaron en vela, y tras toda la noche sin decir una sola palabra Raúl se atrevió a decirla que no podía estar muriendo así, y que con un rayito de sol vería la situación de otra manera. La acompañó a la estación ese lunes de octubre y al despedirse le dijo: “lo próximo que escriba serán versos para ti”
Pronto volvieron las musas, y cada imagen que contemplaba la plasmaba en su libreta con una exquisitez inusual, y abril con sus lluvias hacía aflorar la primavera, los conciertos le llevaban a las costas, lejos del frío interior de Cantabria, y allí contemplaba las olas, y si no había presupuesto en sus bolsillos acababa buscando en la basura amores de contenedor, como si de un mendigo se tratara.
Todo esfuerzo tiene su premio, y no podía ser otro que actuar en Madrid, donde siempre es buena idea venir hasta aquí, nada más y nada menos que en Las Ventas, junto a un gigante como es Fito, pero lo mejor es comprobar que miles de personas corean tus canciones, y que el periodista criticón, ahora dice que tú último disco no está nada mal.
Vivimos en un mundo raro, en el que abundan los malos pensamientos, y tantas cosas y en el que nadie tiene el manual para saber qué nos deparará el futuro, por lo que  Rulo siguió apostando por sus amigos y por disfrutar de la vida, que no sólo respirar es vivir,  que se nace y se muere solo y en mitad de ese camino quiere un rato divertido. Así que siguió trasnochando y siempre acostándose al amanecer, haciendo trampas al sol, y buscando el jaleo de cualquier ciudad donde tocasen, le llaman los bares, ya sabes los detalles.
Cada vez éramos más lo que seguíamos a estos locos p´aquí, p´allá, sumergiéndonos en una fauna rara,  que aunque fuésemos todos tan diferentes entre nosotros, teníamos un nexo de unión y ése era Rulo. Los años han ido pasando, para todos, unos nos hemos casado y hemos tenido luna de miel, y lo tenemos más difícil para seguir a la banda como quisiéramos y nuestro relevo lo toman jóvenes que tras los conciertos cogen baja por diversión, como a veces lo hice yo.

Pero que hoy, aún acusando las heridas del rock and roll, y cotizando a la baja, seguiré volviéndome majareta, y un escalofrío recorrerá mi cuerpo cada vez que escuche “Desde Reinosa, Cantabria” porque yo también sé de dónde vengo, de otro barrio gris y si Maurice saliese alcalde pintaría las calles de color y la luna nos pillaría bailando, porque sale en todos los lugares y para todas las clases sociales.

Y como no soy un abstemio en San Fermín, y no sé decir que no a la última copa, Rulo, tú y yo nos veremos en los bares, o quizás nos veremos en los parques dónde jueguen mi Cenicienta María y tu Cenicienta Ruth, y brindaremos con el vino que saldrán de todas las fuentes, que no mata las penas pero las espanta.

Elo, esta paranoia solamente la escribí POR VERTE SONREÍR. (mientras esperas impaciente una docena de caricias que acompañe el vals del adiós

6 comentarios:

  1. Gracias Elo, por seguir teniendo un hueco en tu magnífico blog.

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  2. Roberto, es una entrada increible, me encanta, desprende cariño y para los que seguimos a Rulo desde sus comienzos como es el caso de una servidora, todas estas palabras juntas y entrelazadas entre si son un regalo para los oidos. Es verdad que ha pasado el tiempo para todos, yo tambien he tenido mi luna de miel, y me resulta mas dificil ir tantas veces como quisiera a verle, pero se le lleva dentro, y sigue estremeciendo el grito "desde Reinosa, Cantabria"...ahora Rulo y la contrabanda.Gracias por este regalo. Elo el titulo muy acertado porque para ser una paranoia la ha bordado. Besitos contrabandistas.

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  3. Precioso Rober, magnifico texto, y luego tienes la cara de decir que tú no sabes expresar en papel sentimientos, y yo si...;-)
    Sabes hacerlo y muy bien!!
    Sentimientos mezclados, con cada canción y fragmentos de las letras de Rulo, desde los viejos tiempos hasta ahora...
    Sencillamente perfecto Rober!!Me ha encantado!!

    Creo que vista la calidad, vas a tener que escribir más, y coger el relevo de las que bombardeamos el blog con demasiada frecuencia!!xD

    Un abrazo!!

    Keka.

    (Rebeca y Manuel)

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  4. Noooooooooo, ahora entiendo a los cantantes cuando dicen que se quedan vacíos, y que no saben si sabrán volver a escribir una canción. Me encuentro igual, jajajajajajajaja.

    Bueno, creo no llegar a tanto, y me gustaría poder colaborar en el blog, que me encanta, pero de ahí a tomar el relevo de nadie, colaborar como uno más puede ser, pero quién sois imprescindibles en el blog, y lo sabéis sois vosotras.

    Me alegra que te haya gustado.

    Un saludo.

    Rober.

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  5. Rosa50/207/4/11, 20:19

    MA-DRE-MI-A, Rober... pero niño, que currada te has metido... como dice Rulo "me he quedado FLIPADA".

    Uffff!!! pero es que encima te ha quedado estupendo, pero Diossss, como has hecho para componer semejante texto, tan largo, que encima tiene significado y metiendo, titulos, fragmentos y demás de las canciones de Rulo.

    Oye guapito que aquí hay un potencial que hay que explotar ¿eh?. Bueno, bueno, bueno, ya sabes ahora que todos conocemos tu habilidad tienes que seguir escribiendo (se siente).

    Un besazo. Y lo dicho está superbien.

    Rosa

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  6. Como decimos en facebook:"Me gusta", y con esto expresamos mucho, todo.

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